martes, 25 de noviembre de 2008

Crítica: Camino


Camino: 10(*****+)
Es una de las películas más bellas que he visto en mucho tiempo. La crudeza y la dureza chocan con las cosas buenas que nos regala la vida. Es admirable la actitud de Camino ante su enfermedad y su sufrimiento, pero a la vez es sorprendente el fanatismo albergado por su madre y los miembros del Opus Dei. El poderoso juego de imágenes deslumbra al espectador y consigue
que en 143 minutos, no te canses en ningún momento. Una obra en la que todo está cuidado a la perfección. Es difícil definir esta película, pero yo diría que es un canto a la vida, es una reflexión sobre la vida y la muerte, y que utiliza como base el fanatismo religioso de la sociedad. Toda esta idea ha sido plasmada a la perfección por Javier Fesser, que nos sorprendió con su ópera prima, y bajo de nivel, pero de nuevo ha conseguido explotar su talento y además sobresalientemente. El equipo técnico ha hecho un trabajo excepcional. Unos efectos especiales detallados y perfectos, se unen a un montaje notable. La fotografía ilumina la vida y oscurece la muerte. La música es sobresaliente, es preciosa, crea un coro celestial que se relaciona con los personajes e interecede en sus vidas. Los demás apartados técnicos están bien entregados a la película. El guión soporta la carga emocional de esta historia llena de luz, pero a la vez de oscuridad, es muy contradictoria.
Las interpretaciones son humanas y grandiosas. Todos están sencillamente increibles. Pero a destacar Manuela Vellés, Carmen Elías( Fascinante, se merece el Goya), Mariano Venancio, y la pequeña, pero talentosa, Nerea Camacho.
Es una película fascinante que se ha colado entre mis favoritas. Pongo las manos en el fuego, en que será la gran triunfadora de los premi
os Goya 2009. Os la recomiendo.

Lo mejor: Nerea Camacho, un soplo de vida en esta película.

Lo peor: Que pueda parecer ofensiva con el Opus Dei, porque todo lo que muestra es realidad, no es ninguna ofensa o crítica.