jueves, 3 de marzo de 2011

Crítica: Cisne negro


Cisne negro: 8,5(****)
La dulzura y la fuerza de Chaikovski en su pieza clave recorren la bella estampa de un cisne inocente, alegre, sencillo, capaz de verse atrapado en una trepidante metamorfosis que arrasa y lava su alma y su mente, un juego de seducción y un camino de perdición. Nina constituye el icono maleable y destructivo de esta apasionante sinfonía, así como de la compleja y paranoica historia de Aranofsky. Un mundo sencillo que va abriendo sus puertas hacia el interior del fuego y la miseria humana, capaz de transformar la realidad, de perturbar la mente y convertir las obsesiones de su protagonista en mera fantasía y en una "carpa" de apasionantes transformaciones abismales. Si este paranoico universo funciona es gracias a la capacidad de abstracción de su director, y a su sensibilidad para percibir las emociones, y convertirlas en un universo astronómico, una técnica y una habilidad que caracteriza a Aranofsky, y que imprime su peculiar e increíble filmografía. Tanto dirección como guión se dan la mano y son capaces de recorrer cada minuto del metraje y acariciarlo para convertirlo en algo estrepitoso, único...Aranofsky sabe rodearse de los mejores, y la factura técnica es ejemplar, cada elemento acentúa y sensibiliza el film. La fotografía dibuja la belleza imperial del cisne negro, el montaje juega con la tensión y el recorrido artístico del metraje, el sonido percata junto a la banda sonora cada gramo de dolor, y la ambientación adorna de forma extraordinaria los claroscuros de esta "leyenda". Pero el problema del film reside en esto, a veces se preocupa demasiado en mostrar un gran esplendor estético, por lo que llega a perder la noción y la fuerza narrativa. Pero aún así, regala grandes momentos para recordar, sobre todo gracias al gran trabajo interpretativo del reparto, constituido por personajes odiosos pero que consiguen una fuerza incríble, la cabeza es Natalie Portman, que recibe un personaje a medida, y lo borda, pero al mismo nivel está su madre en la ficción Bárbara Hershey, odiosa pero a la vez maravillosa. Mila Kunis aporta el toque de frescura y Vicent Cassel el de arrogancia masculina, todos ellos se dan la mano para completar la compleja espiral infernal del imperioso cisne. Una película para recordar, de un director que transforma lo sencillo en algo complejo.

Lo mejor. Aranofsky y Natalie, encuadrados en este mundo tan paranoico.

Lo peor: A veces se pierde con tanta estética.

3 comentarios:

Pablo Martinez dijo...

En cuanto al reparto, me parecieron todos personajes demasiado extremos. Pero me gustó mucho esta cinta, salvando el hecho de que yo a Aronofsky no le veo mucho el mérito que todos sí le vieron.

¡Pero está muy bien esta cinta! Te invito a que leas mi artículo sobre ella: http://el-blog-de-palitoh.blogspot.com/2011/02/black-swan.html

Saludos! Buen texto.

domive dijo...

Pues para mi es la mejor película del año!^^ Natalie está desbordante y darren crea un mundo que solo un visionario es capaz de crear!

Como siempre, un placer seguir tu blog.

Un saludo desde el rincon de domive!^^

Xavier Vidal dijo...

Gran crítica!
No creo que se pierda en la estética como dices. Es más... creo que algunos momentos parecían más espectaculares de lo que el tráiler prometía. Me parece un ejercicio genial, de lo mejor de este 2011. Espero tus notas del CINERANKING 2011! Saludos!