martes, 25 de noviembre de 2008

Crítica: Sangre de mayo


Sangre de mayo: 7(***)
El prestigio de Garci no ha quedado, ni mucho menos, por los suelos, con esta película, sino que no está a la altura de sus grandes obras maestras. Película que utiliza muy bien el paréntesis histórico, para crear una gran historia de amor. Es una película a la que le falta, muchísima dureza y crudeza, ni es tampoco, demasiado conmovedora. El trabajo de Garci está algo regular, comparado con el resultado final de la película, su trabajo de dirección no me parece lo suficiente bueno, no obstante ha creado un magnífico guión, junto a Horacio Valcárcel, adaptado de uno de los episodios nacionales de Benito Pérez Galdos. La calidad ténica es inmejorable, la recreación del Madrid del siglo XIX, junto con los peinados de época y los vestuarios, son dignos de alabanzas. La música es preciosa, pero está mal intercalada en la película. La fotografía magistral. Y los actores brillantes, aunque el protagonista, Quim Gutiérrez, no me llega a convencer. Por otra parte nos encontramos con una Natalia Millán, un Miguel Rellán y un Enrique Villén en estado de gracia. Paula Echevarría ha mejorado bastante, con respecto a sus anteriores interpretaciones, quizás la nominen al Goya como actriz revelación. Lo que más flojea en la película, es el sonido, incluso a veces cuesta oír lo que dicen los actores. La película merece ser admirada, por muchas razones, pero sobre todo por conocer ese episodio de nuestra historia.

Lo mejor: La fotografía y la conseguida ambientación, en especial la dirección artística del gran Gil Parrondo.


Lo peor: Su excesiva duración y la voz en off al principio de
la película.