lunes, 27 de febrero de 2012

Crítica: Chico & Rita


Chico & Rita: 8,5(****)
La lucha por una animación de calidad, adulta, que cuente historias trascendentes, interesantes, curiosas es un cometido por el que se sigue apostando, especialmente en España donde por desgracia la producción animada es escasa tanto de cantidad, como de calidad. Y en este sentido, las excepciones constituyen un ápice de esperanza muestra de una mejora en el sector en este aspecto. El diseñador Javier Mariscal y el director de cine Fernando Trueba unen su amistad para regalarnos una aventura fantástica, una muestra de cine de calidad, todo ello sintetizado en la animación como motor para contar historias emocionantes. Esta historia que ellos han diseñado y meditado juntos es un grito al amor, particularmente un tierno homenaje a Bebo Valdés y su amada Cuba. Una historia sencilla, amable y sobre todo enternecedora, un viaje entre el presente y el pasado, un recorrido dulce por las dos Américas. Por encima de su aspecto más histórico, tradicional, el film recorre las vertebras de un amor que perdura con el tiempo. Un emotivo suspiro que desde las huellas del pasado, camina por un presente que sintetiza un futuro incierto, aunque prometedor por ese largo sendero de triunfos, y de lucha. Toda esta confitada espiral de sentimientos y deseos son muestra universal de la fuerza del amor, abogado esta vez en la música, Bebo Valdés y la cercana pero a la vez lejana Cuba. Chico es un genuino enamorado, y Rita su diosa, una historia repetida una y otra vez en el cine, pero esta vez mimada bajo los originales diseños de Mariscal, muestra de una animación tradicional, pero a la vez diferente, e independiente en esta era tan digitalizada, y los sones del maestro de la música cubana. Como los personajes de un bolero, y como la canción más romántica, los personajes de esta historia se van separando y a la vez uniendo, como en la vida misma. Fernando Trueba, Tono Errando y Javier Mariscal dirigen con pulso certero una de las grandes perlas de la animación cinematográfica, todo un acontecimiento cultural en España, no solo por la histórica nominación al Oscar sino por un mensaje tan original, tan plural, tan certero, refinado en una obra de arte. La música de Valdés, especialmente la preciosa "Lily" mimada por la sentida voz de Estrella Morente emocionan al espectador y lo introducen en los latidos de una compleja amalgama de emociones y sentimientos. Técnicamente el film funciona muy bien, sonido, ambientación...Gracias sobre todo a sus capitanes, que nos brindan una joya, que aunque a veces parezca simple o esquemática, por el peculiar diseño de Mariscal, tradicional y complejo a la vez, supone una declaración imborrable de los sones del amor.

Lo mejor: Su universalidad.

Lo peor: Que no se haga más animación de este tipo.