lunes, 24 de agosto de 2009

Crítica: Arráncame la vida


Arráncame la vida: 8(****)
Uno de los films más olvidados de este 2009, México se ha dejado la piel en este proyecto ambicioso y estético, la producción más cara del cine mejicano. No obstante a pesar de las tibias críticas y del ninguneo recibido en los Oscars y en la academia mejicana(Sólo consiguió premios técnicos) es un film bello y muy interesante. Uno de los mayores intereses de este film es ver esa impresionante reconstrucción del México de principio de siglo. Todos los detalles están mimados y perfectamente intercalados en el film. Los imponentes decorados se conjugan a la perfección con el rico vestuario, perfectos diseños se acoplan con brillantez a los cuerpos de todo el reparto. Una peluquería y unos maquillajes bellísimos continuan esta cuerda de esplendor artístico. Tampoco nos podemos olvidar de la agradable y dulce fotografía, que ilumina el camino de la vida, los paisajes armoniosos, la angustia del dolor. El maestro Aguirresarobe deja su indudable huella en esta bella fotografía que es acompañada de una tierna banda sonora, en su mayoría adaptada, bellas rancheras, bellas canciones que evocan amor, sinceridad, ternura. Un film que transcieden por el poder del amor, por la indudable fuerza del amor, porque el corazón no se gobierna, y cuando esto ocurre nuestra vida queda irremediablemente vacía, acostada en la cuna del dolor. Esplendor técnico, esplendor visual. Pero el fim no solo rebosa maestría, tiene esos fallos en los que caen las historias de amor, escenas demasiados largas y que se ponen demasiado ñoñas. Escenas que rebosan eterno aburrimiento. Y si sacamos algo negativo de su factura técnica, es su sonido, absolutamente horroroso, son pocas las veces que se llega a entender un diálogo completo, aunque favorablemente la fuerza de esta película no cae en el esplendor de sus diálogos, sino en su belleza artística, por eso el detalle del sonido no estropea la película del todo. El film tiene también una dirección notable y unas interpretaciones entrañabales. Todos los actores brindan un excelente trabajo, desde Daniel Giménez Cacho, José María de Tavira hasta el último del reparto. He querido hablar en último lugar de Ana Claudia Talancón que ofrece una interpretación brillante y un trabajo ejemplar, sus miradas, sus gestos, sus entregas de amor. Es el alma del film, un papel complejo para una actriz entregada por completo a su trabajo, excelente y brillante, una de las mejores interpretaciones que se han visto este año 2009. En resumen, un film bello artísticamente y con una gran historia de amor, innolvidable historia de amor.

Lo mejor: La brillante interpretación de Ana Claudia Talancón, alma del film y la perfecta ambientación.

Lo peor: El sonido, mal montado, mezclado y diseñado.