domingo, 6 de junio de 2010

Crítica: Habitación en Roma


Habitación en Roma: 9(*****)
Cuando por primera vez tuve la oportunidad, de ver el trailer de "Habitación en Roma", ello me echó para atrás, pues me ofrecía una película muy erótica, que solo buscaba el morbo, y que Medem había hecho para conseguir polémica, y con ello un gran éxito en taquilla. No obstante, tengo que decir que el trailer nos engaña, y que la promoción del film ha ido por mal camino para conseguir público fácil. El film es mucho más que eso, es una gran historia de amor, una de esas historias de amor que ocurren en un momento clave de tu vida y de forma espontánea, pero que jamás olvidas. Medem ha conseguido un film único y muy bello. Si ya "En la cama" de Matías Bizé me resultaba un film interesante y atractivo, "Habitación en Roma" supone eso, más una gran emotividad. Supone un film íntimo, en el que Medem ha querido reflejar las bellezas del amor. Un film de gran belleza plástica, de gran sensibilidad y dulzura, un film que atrapa, que hipnotiza y resulta difícil de olvidar. Medem se ha reunido de los mejores, la recopliación musical del film es extraña, pero original y atractiva, Russian Red ha dejado su bella huella en el film con "Loving Strangers". Perfecta es la fotografía y la ambientación, que junto a los demás aspectos técnicos le dan una gran calidad y belleza a la película. Solbente guión y buena dirección, que ha sabido llevar a estas dos actrices hacía interpretaciones extraordinarias, las dos son el alma del film, brillan con luz propia y consiguen emocionarnos y hacernos reír. Elena Anaya poco a poco se consagra y nos muestra un personaje cargado de dolor y de sabiduría. Natasha Yarovenko brilla de la mejor manera posible, un personaje cargado de belleza, sensualidad y ternura. La química entre ambas es alucinante y muy sincera. Destacar la intervención del divertido Enrico Lo Verso y la sincera Nwaja Nimri.
Medem quería que cuando salieramos del cine sintieramos ganas de querer más que nunca a nuestra persona amada, y de hecho lo ha conseguido, de tal manera que te hace reflexionar y pensar sobre lo importante que es el amor.

Lo mejor: Elena Anaya y Natasha Yarovenko, con extraordinarias interpretaciones y excelente química entre ellas.

Lo peor: La campaña publicitaria del film, que vende algo que no es.