martes, 1 de febrero de 2011

Crítica: De dioses y hombres


De dioses y hombres: 8,5(****)
Una historia compleja llena de matices nos hace reflexionar sobre los conflictos de nuestro tiempo. Los protagonistas, unos monjes, que a medida que las cosas en Argelia se ponen difíciles, llenándose de terrorismo que asesina a gente no musulmana, hace que la fuerza entre ellos, su caridad, su bondad se pliegue en una ola de amor, respeto y paciencia. A pesar de las desventuras, no abandonan, se vuelven fuertes, no se trata ya de una cuestión religiosa, ni idealista, sino una cuestión humana, no quieren derrotar sus principios, y a pesar de lo que ello supone, aguantan hasta el final de sus vidas. El retrato resulta meditado, sencillo, e incluso a veces excesivamente lento, hasta llegar a la monotonía, pero goza de una sinceridad y de una fuerza apabullante, el film muestra una bondad apenas ofrecida por la industria del cine, todo lo que vemos nos lo creemos y conseguimos involucrarnos hasta temer por la vida de esos monjes. Sin duda, consigue atraparnos y ofrecernos una filosófica reflexión sobre la vida y la religión. El cine francés sabe tratar estos temas con una delicadeza única, y de nuevo lo consigue con este acertado film, que parte de un guión extraordinario, y de una dirección de Xavier Beauvois que consigue manejar esta compleja obra desde la más absoluta cercanía, mostrando sus habilidades con los actores y la estética tan reflexiva del film. Sin duda, factores técnicos, como la sublime fotografía, que consigue momentos para el recuerdo, contrastando los colores, las luces y las sombras con ingenio y destreza, y el montaje original y brillante de imágenes, ayudan al buen transcurso del film que demuestra su punto álgido con los actores, no sé a quien destacaría por encima del resto, porque todos están sensacionales, mostrando una naturalidad increíblemente verdadera y ofreciéndonos momentos de gran cine. Sin duda, ellos nos involucran en esta meditación social, creada de forma notable por Xavier Beauvois.

Lo mejor: Su sinceridad y su excelente fotografía.

Lo peor: Su ritmo excesivamente lento, que llega a la monotonía.

1 comentario:

Pípi dijo...

Buenos textos para pensar. Dejo mi blog de cine.

http://cerradolas24hs.blogspot.com/