miércoles, 9 de noviembre de 2011

Crítica: La voz dormida


La voz dormida: 8(****)
Otro film sobre la posguerra, otra historia sobre vencedores y vencidos, otro panfleto publicitario de la izquierda, en cierta manera todo estos tópicos encierra el nuevo film del realizador Benito Zambrano, pero esta vez desde una óptica mucha más personal. Aquellas mujeres olvidadas de la posguerra adquieren aquí más protagonismo que nunca, pues esta historia diseñada con cariño y detalle por Dulce Chacón es por y para ellas. Una historia sobre aquellos años pero tratada con mimo, cuidando los detalles, respetando lo más comprometido y con una fuerza indescriptible que hace al espectador ser testigo del dolor y la desesperanza de aquellas mujeres. Los planos muy centrados, los contrastes muy curados, y los diálogos muy calculados, encierran esta pequeña pieza de emociones, que pierde credibilidad y fuelle por un maniqueísmo exagerado, su visión pasa de lo subjetivo a los propagandístico, puede que todavía no existan tantas películas como para reivindicar aquellos años de cruel represión, pero en estos tiempos intentar utilizar un mensaje tan extremista y encima hacernos partícipes de este engaño, resulta manipulador, las personas más conservadoras, sin duda, tacharán a la película por este defecto, pero la valía del film no está en un error de frecuente caída, sino en su minimalismo, detallismo y humanidad. Su sólida figura la consigue gracias a una base llena de fuerza como es la novela de Chacón y un guión que remarca los aspectos más emocionales del film, con bastante fidelidad. Zambrano sabe dirigirlo, y lo hace muy bien. Su trabajo con los actores es remarcable, los cuales consiguen la brillantez tanto por la labor de Benito como por los contruidos y complejos personajes que ofrece el guión. Sin duda Hortensia y Pepita son el alma absoluta del film, Inma Cuesta sorprende y emociona, con una desgarradora fuerza que atrapa al espectador hacia el sufrimiento de su destierro, pero si alguien merece reconomiento en esta película esa es María León, cada vez que aparece en pantalla concentra todas las atenciones, su capacidad de pasar del drama a la comedia sin resultar forzado es sobresaliente, fruto de una gran actriz. Su valentía, sus lágrimas, su inocencia consiguen deslumbrarnos, María León desde hoy merece un merecido puesto entra las mejores interpretes de nuestro país, por esa Pepita inolvidable. Siguiendo la estela de estos dos torrentes, tenemos a un Marc Clotet que sorprende con una interpretación humana y tierna, una sincera Ana Wagener le acompaña, un atronador Antonio Dechent se une a la imponente Susi Sánchez, para completar un reparto en estado de gracia. En cuanto a valores técnicos, el film es bastante sencillo, sobrio técnicamente hablando, pero aún así se notan grandes logros, como la trabajada penumbra de Álex Catalán, la conseguida y enlutada ambientación, el ágil montaje, unidos a una bella "nana de hierbabuena". Todos ellos consiguen que un film con tendencias hacia lo tópico, pase a lo trascendente y de ahí a lo emocional. Vencedores o vencidos, eso suena a pasado oscuro, el film con sus errores, intenta evocar las lágrimas de unas mujeres que lucharon por sus ideas, por encima de cualquier tendencia, por lo que este film resulta necesario.

Lo mejor: MARÍA LEÓN, impresionante.

Lo peor: Un maniqueísmo excesivo.

1 comentario:

unavidadecine dijo...

Totalmente de acuerdo que la actuación de María León es grandiosa y que bien merecida se tiene la concha de plata. A mi me encantó ese personaje que fisicamente muestra debilidad, inocencia o miedo pero que en el fondo, con sus acciones, demuestra todo lo contrario. Mi opinión de la peli por si te interesa echarle un vistazo :) http://unavidadecine.wordpress.com/2011/11/09/simplemente-ella-en-la-voz-dormida/