sábado, 27 de noviembre de 2010

Crítica: Copia certificada


Copia certificada: 8(****)
Una historia poco convencional, un film extraño y un trasfondo profundo y filosófico. El nuevo film del premiado Abbas Kiarostami, muestra lo más degradante, lo más estupido de la razón humana, la incapacidad de afrontar los problemas, de solucionarlos. Como ante el empeño que se pone en afrontar la verdades, siempre hay alguien o algo que se opone a esta continuidad. Cuando el amor se acaba no hay nada que hacer, cuando el rumbo de nuestra vida toma otro sentido, y huímos de lo que nos ata, todo ello se vuelve contra nuestros seres más cercanos, y nos sentimos frustrados, sin ser capaces de demostrar aquello que sentimos y deseando escondernos, lo que puede ser interpretado como cobardía, pero el dolor existencial va más allá de eso y no se puede evitar. Esta metáfora existencial nos plantea este curioso film de Kiarostami, aplaudido en Cannes y Valladolid, y que ahora viene para atrapar al sector más independiente del público, pues aunque lo intente, el film hay que saber apreciarlo y reflexionarlo, y no es apto para todo tipo de público. Es un film que juega con las imágenes, las miradas, los gestos, los silencios, juega con los pequeños detalles y profundiza sobre la existencialidad de la vida, con un tono bastante amargo, pero convincente. El gran problema del film es su ritmo excesivamente pausado, intenta copiar el estilo Haneke, pero sin conseguir el fuelle que nos haga estar atentos a la pantalla sin bostezar. Kiarostami hace un extraordinario trabajo de dirección, que se nota en cada escena, en cada palabra, en cada suspiro, acompañando al existencial guión. Pero sin duda, la nota fuerte del film la pone la gran JULIETTE BINOCHE, brilla como ella sola, un papel complicado, un papel que da mucha libertad interpretativa, y que Binoche ha sabido hacer suyo, y lo ha explotado extraordinariamente. Su compañero de reparto William Shimell, caracteriza de forma notable su personaje y le da fuerza y sobriedad. Del equipo técnico destacar el ingenioso juego sonoro, cada sonido y cada silencio tiene un significación, absolutamente magistral.
Sin duda, un film curioso y bastante extraño, pero que no dejara indiferente a nadie.

Lo mejor: La grandísima JULIETTE BINOCHE.

Lo peor: No llega a enganchar del todo.