lunes, 18 de octubre de 2010

Crítica: Manolete


Manolete: 6,5(***)
Desde que fuera anunciado su rodaje, hace ya, más de 6 años, "Manolete" ha dado vueltas de un lado para otro, fraudes, juicios, dificultades económicas, y demás problemas que han hecho que a día de hoy no se haya estrenado en España, siendo una película mayoritariamente española. Francia la acogió en marzo y recientemente lo ha hecho Italia, una sucesión de críticas negativas ha secundado a la película, pero no me las creo, no tienen fuerza en sus argumentos, ni se justifican con razonamiento. Más de cinco años de espera, son demasiados y las expectativas crecen y crecen, esperando ver una obra maestra, ante el film correcto que no encontramos sobre la vida del famoso torero. La verdad y cierto es, que el film no se inició con demasiado acierto, eso de que Menno Meyjes la dirigiera, y de que se rodara en inglés no sonaba demasiado bien, le quitaba solidez al asunto. De hecho la dirección del perdido Menno Meyjes es lo más flojo del film, no se maneja bien, no maneja ni a sus actores, ni a su equipo, que se deja la piel para sacar el film adelante. El guión tiene momentos de esplendor, frases sueltas que brillan, pero que resultan "sacadas con pinzas" dentro de la irregularidad y la simplicidad de este guión. Con respecto al equipo técnico, la cosa sale notablemente parada, Robert Yeoman pone luz y sombra a este "Manolete", de forma correcta, pero sin deslumbramientos. La música de Javier Limón, resulta una grata sorpresa, al darle ritmo y fuerza al film, una música que llega al corazón, y hace que la sangre de Manolete te corra por las venas. El montaje, con algunos errores destacables, consigue momentos de gran lucidez y brillantez. Destacar la perfecta ambientación del maestro Salvador Parra, y los sobresalientes vestuarios de la extraordinaria Sonia Grande. La caracterización física, no es de lo mejor, que digamos, comete bastantes fallos, sobre todo en la caracterización de Segura y Echanove, se nota en exceso el maquillaje implantado en el rostro. El equipo técnico consigue que un film a punto de la quiebra resulte interesante, atractivo y entretenido. En cuanto al campo interpretativo, personajes muy artificiales, no me creo a la madre de Manolete, ni a "José Luis Dominguín", entre otros, falla el guión, pero también el talento interpretativo. Adrien Brody se mete en el cuerpo de Manolete, por su sorprendente parecido físico, pero defiende el personaje con mera corrección, cuando podía haber brillando. Juan Echanove está bastante soso, al igual que el difícilmente creíble Santiago Segura, los dos defienden de forma correcta sus respectivos personajes pero sin dejarse la piel. La nota fuerte de las interpretaciones y de todo el film es Penélope Cruz, grande en su papel de Lupe Sino, la película está hecha para ella, y la película es ella, una interpretación que hace creíble lo increíble, que le da sentido a un film interesante, pero lleno de errores, bellísima, luciendo el rico vestuario, se desgarra y consigue otra buena interpretación para su carrera. Su química con Adrien Brody resulta creíble, solo por su tremendo esfuerzo, ya que Brody aporta poco a la relación de los dos personajes.
Un film que si por algo será recordado, es por la fuerza de Penélope Cruz, y por la "maldición" que tiene detrás.

Lo mejor: Penélope Cruz, brillante en todos los sentidos.

Lo peor: Menno Meyjes no ha sabido defender la historia de Manolete.