martes, 16 de octubre de 2018

Crítica: Petra

LXVI FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN:
"Acercarse a la obra de Jaime Rosales, supone adentrarse en quizás una de las mayores aportaciones a la renovación del lenguaje audiovisual en el ámbito español. Película tras película, la firmeza de su mirada y su deseo de experimentar con fórmulas poco o nada frecuentadas marcan una filmografía tan compleja como impoluta. Su última película, denominada por él como su película más accesible, parte desde un lugar algo diferente a las demás. Su experimentación deja atrás el lenguaje interno del plano, de la secuencia, para descansar en la formulación de la estructura del relato. Como si de una tragedia griega se tratara, estructura la historia en siete actos, denominados bajo la síntesis del donde, y en ocasiones juega a desordenarlos cronológicamente en virtud de necesarias contraposiciones dramáticas. Todo ello conecta con esta historia marcada por el entorno, en una búsqueda por Petra de la verdad, y en su deseo de no haber iniciado ese viaje hasta las entrañas del infierno: el personaje de Jaume. Un villano de excepción que formula a través de su discurso social, su relación con el arte y la contraposición con Petra, el mezquino momento que vivimos, y en torno a él, lidian el resto de personajes, absorbidos de una manera u otra por la furia del tirano. "Petra" juega a descifrar la realidad de nuestro tiempo, la discursiva del arte y en última instancia las derivas del artefacto cinematográfico, para acabar entrando en la necesaria postura de recobrar la memoria para dar forma a nuestras fantasmas del presente. De un modo ingenioso, todos estos elementos casan en un puzzle tan complicado como complejo, y en un ejercicio que encuentra en la sabiduría de su realizador su arma más firme. Bárbara Lennie, Joan Botey, Álex Bendremühl y Marisa Paredes, lideran un reparto que deja de lado su bagaje dramático, para entender y componer las inercias de un relato en continua renovación. Con ello, también hay que señalar que no siempre el barroquismo de la estructura va a favor del acercamiento a la discursiva y la semántica que construye Rosales, ya que muchas veces estos posicionamientos dificultan y enfrían la necesaria postura de adentrarte en las entrañas de este rabioso ejercicio de actualidad. Muestra clara de nuestras contradicciones, que con sus imperfecciones, navega hacia el sentido último de lo que somos en torno al concepto de lo humano."
Lo mejor: La admirable mirada de Rosales, plena de sabiduría y rabiosa actualidad.

Lo peor: El barroquismo de la estructura narrativa a veces nos aleja de la discursiva planteada.

NOTA: 7(****)

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