miércoles, 10 de septiembre de 2014

XVII Festival de Málaga. Cine español. Críticas:

Carmina y amén:
"Manteniendo los sones de su predecesora y apostando por un formato más convencional vuelve el fenómeno Carmina. Una nueva entrega que mantiene el humor y la entereza de la primera, pero que se presenta más torpe, más condescendiente y menos arriesgada. La falta de riesgo es la que hace que la nueva cinta de Paco León se conforme como anodina, lineal, y sobre todo innecesariamente alargada. Todos los logros de "Carmina o revienta" aquí se desvanecen y sólo perduran ciertos elementos que siguen siendo apetecibles pero que no sobrepasan la barrera del entretenimiento. Algunos de estos son: el desparpajo y la frescura de sus diálogos, ciertas apuestas visuales de su realizador y dos actrices en muy buena forma, unas entregadas aunque algo más sobreactuadas Carmina Barrios y María León. Como novedad enriquecedora nos encontramos con un extraordinario plantel de secundarios donde destaca una hilarante Yolanda Ramos. Menos mal que se acaba esta aventura por ahora, pues excesivas repeticiones de la misma fórmula convertirían en banalidad una apuesta tan arriesgada y diferente como fue "Carmina o revienta".

NOTA: 6(***)


A escondidas:
"A veces el intentar ahondar en diferentes temas sociales de candente actualidad y querer introducirlos en una historia personal se convierte en un instrumento peligroso que puede derivar en la impostura. Este es el caso de la cinta de Mikel Rueda que a través de iconos sociales como la adolescencia, la homosexualidad o el racismo, intenta dibujar la historia de un niño en su paso por la adolescencia. La mezcla forzada de estos elementos y completamente cogida con pinzas nos trae desastres como este film. Una película absolutamente innecesaria que pasa ante nuestros ojos entre la monotonía y el ridículo. Cuando parece que remonta, momentos relentizados y endulzados musicalmente provocan risas involuntarias. Falta serenidad, falta pulso y sobre capacidad audiovisual, aunque técnicamente la película no salga mal parada y su reparto, en especial dos secundarios de lujo como Álex Angulo y Ana Wagener, la levanten como pueden."

NOTA: 3(**)


Los fenómenos:
"Alfonso Zarauza aprovechando el contexto actual dibuja una excelente radiografía de lo que ha supuesto en la vida social y personal la ruptura de la burbuja inmobiliaria. Su retrato se centra en una luchadora que abandona sus manchados principios y su egoísta vida para hacer frente a la realidad que le golpea. Su coraje, su esfuerzo y su entereza dibujan un retrato doble: el de una sociedad desquebrajada ante sus inconsecuentes posturas y el de una mujer que reacciona a tiempo para salvar su vida. Todo está sustentando por un sólido guion que lidera con acierto todo el relato. Quizás la película pedía más negrura, más mala leche. Su seguimiento es cómodo, pero en ningún momento nos asalta la angustia existencial de sus personajes. Quizás por esa razón hubiese sido necesario afilar un poco más los colmillos. De igual modo, el ejercicio de dirección en cuanto a la construcción audiovisual no sale del parámetro de la corrección. En contrapunto, la mayor valía del film reside en un reparto valiente, inmerso en una pasmosa naturalidad, donde brilla con luz propia una actriz mayúscula. Una Lola Dueñas, que una vez más se precipita al vacío sin red y cae de pie. Su trabajo es absolutamente extraordinario y aporta esa garra que tanto pide la película.

NOTA: 6,5(***)

Amor en su punto:
"Comida, amor y país extranjero, tres ingredientes que resuenan a fórmula ya más que utilizada. Es cierto que los realizadores de esta película apuestan por una fórmula más que manida. El guion, los personajes y la historia rozan lo previsible en todo momento, no hay ni un gramo de riesgo, novedad u originalidad. Es un cuento bien conocido. Aunque también es verdad que jugando sobre esta base masticada hasta la médula construyen una película que se sigue con comodidad, gracias en gran parte a su ritmo, a su acertada factura técnica, pero en especial gracias al estimable trabajo de sus dos protagonistas, Leonor Watling y Richard Coyle."

NOTA: 5(***)

Kamikaze:
"El televisivo Álex Pina debuta en la dirección cinematográfica con una historia más que curiosa. Una mezcla explosiva de drama, comedia y thriller. La historia de un terrorista convertida en un ejercicio hilarante de sobresaltos emocionales. Aunque el final aplasta injustamente el conjunto por su excesiva previsibilidad, y la historia avanza bajo los patrones de la convención, es falso no reconocer los excelentes momentos cómicos que nos regala esta singular película. La chispa de los diálogos, y ciertos giros curiosos dotan de ritmo y fortaleza un cuaderno narrativo correcto que es acompañado de un vigoroso ejercicio visual. Y más que visual es mejor decir técnico, pues la factura que envuelve la película es extraordinaria, desde la conseguida fotografía hasta los admirables efectos especiales. Como punto final se presenta un plantel de actores, en especial un trío delirante, Álex García, Carmen Machi y Eduardo Blanco, que nos regala momentos extraordinarios que nos hacen olvidarnos de las costuras que maneja narrativamente la película."

NOTA: 6(***)


Dioses y perros:
"Si David Marqués merecía cierta estimación por un par de títulos curiosos y acertados, esta se pierde con su nuevo gran fracaso. Una película que se presenta bajo una tonalidad dramática intensa y bajo un abanico emocional supuestamente profundo. El film es incapaz de vertebrar en ninguno de sus elementos el concepto de dramatismo y profundidad, pues el discurrir de la historia es vacuo, insultante, y ridículo. Si ya de por si el desarrollo de la historia resulta irritable, sólo hay que esperar a un estúpido final para terminar de odiar una película insultante en todos los sentidos. Por si no fuera poco un guion que roza el bodrio, nos encontramos con un ejercicio de dirección mejorable, un trabajo técnico con muchísimos errores y un reparto de vez en cuando sobreactuado. Quizás entre tanta desgracia y fracaso hay que salvar a su protagonista, Hugo Silva que se esfuerza enormemente por salir adelante en el bodrio que le han metido."

NOTA: 2(*)

Por un puñado de besos:
"No sé si es mejor callar a emitir cualquier comentario sobre esta última película de David Menkes, un auténtico insulto al cine, a los espectadores y a cualquiera que se pare a verla tan sólo cinco minutos. Aunque arranca bien, sólo en los títulos de crédito iniciales, desde el principio hasta el final, sobre todo al final, la película circula por la senda del ridículo más espantoso. No sólo banaliza temas de caracter dramático, sino que los convierte en cómicos. Los personajes y sus diálogos juegan a un juego absolutamente estúpido, nadie se cree nada de esta mierda en mayúsculas, y perdonen la expresión, pero no es para menos pues hacia tiempo que no asistía a un espectáculo tan lamentable. Casi nada se salva de este aparatoso y engañoso producto para adolescentes, que ni siquiera a ellos sabrá contentar. Si por algo se salva y por eso no he vilapidado totalmente la película es por el esfuerzo de Ana Armas, lo cual no quiere decir que en ningún momento esté bien del todo, y por un trabajo fotográfico acertado. Por lo demás el absoluto bodrio del año, sin duda alguna."

NOTA: 0,5(*) 


El oro del tiempo:
"No hay título más apropiado para denominar la nueva película de Xavier Bermúdez, pues cuando uno termina de verla no sabe si ha perdido el tiempo en una experiencia soporífera o ha visto una película independiente de gran profundidad. Entre estas dos veredas yo prefiero quedarme en un punto medio, pues ambos argumentos extremos son útiles para valorar una apuesta muy arriesgada. Por un lado es cierto que el ritmo decae muchísimo, que la atmósfera de la película se condensan demasiado y que desconectas rápidamentemente ante tal anodino espectáculo. Aunque también por otro lado, si es cierto que no es una película para cualquier tipo de público, que hay que saber saborearla poco a poco y quizás con el tiempo se gane un puesto más prestigioso que el que tiene ahora. Son innegables sus cualidades simbólicas, la mirada de su realizador, ciertas posturas técnicas, pero sobre todo un reparto valiente y admirablemente natural. Quizás esas muestras de valía son las que distinguen una película dificíl de calificar al ser tan extremadamente lenta y aburrida."

NOTA: 5,5(***)


Todos están muertos:
"No nos engañemos por su apariencia o sus formas, pues la ópera prima de Beatriz Sanchís es una obra profunda, emocionalmente compleja y bastante negra. Una historia que aunque a veces acude a cierta sonoridad cómica alude innegablemente a un abánico intenso de dramas emocionales. La construcción de la historia es admirable, así como la definición de sus personajes y los diálogos que manejan. Si bien la creadora de este notable relato escribe con aplomo e inteligencia, su trabajo como realizadora no es tan bueno y es quizás lo que lastra definitivamente el conjunto. Los encuadres imprecisos, la falta de ritmo, las caídas continuas y sobre todo un edulcoramiento muy propio de jóvenes directores, crean una atmosfera extraña que impide entrar en la película y creerse todo lo que presencias. Si su labor audiovisual hubiese sido acertada, quizás estaríamos ante la película sobresaliente de la que se ha quedado lejos. Aún con su mejorable labor, consigue que los actores den lo mejor de sí, estimables Angelica Aragón o Patrick Criado, pero sobre todo una Elena Anaya gigantesca en sus emociones, entregada a su personaje y empeñada en resolver con excelencia un papel complejo. Una película que en definitiva deja un sabor agridulce, por lo que pudo haber sido y no fue."

NOTA: 6(***)