lunes, 6 de octubre de 2014

Preselección Oscar mejor película extranjera 2013. Críticas:

Alabama Monroe:
"Quizás la apuesta más aplaudida del año en Europa, quizás una revelación dentro del cine que se gestiona en el viejo continente. Sentencias que nos hacen vislumbrar un film que ha calado bien entre el público y la crítica. El realizador Felix Van Groeningen se atreve con una historia de amor, bañada por música country y sobre todo por el alargado brazo de la desgracia. Desgracia que a veces abusa de cierta casualidad fatalista que edulcora una película que quizás exigía una evolución más natural. La película navega entre ciertas originalidades y ciertas posturas sensibleras que le perjudican enormemente. También hay impostura a la hora de introducir cierto discurso político que nos aleja completamente de la senda principal de la historia. Una historia que a pesar de este derrape por ciertas curvas funciona muy bien, transmite emociones, contagia su calor, y su dolor. Toda esta amalgama de sensaciones se gesta a través del admirable trabajo de su realizador capaz de llevar con aplomo visual todo el metraje junto a un equipo técnico extraordinario donde destaca un eficaz trabajo de montaje, una cálida música y un juego fotográfico notable. Atmósfera realmente conseguida que nos adentra sin piedad en esa espiral de dolor que ahonda en una película que se debate entre la vida y la muerte. Mención muy especial merece el inspirado reparto, absolutamente entregado a su construcción de personajes y sus correspondientes emociones. Veerle Baetens y Johan Heldenbergh nos regalan un duelo de altura que emociona desde el minuto uno. Sus increíbles trabajos unidos de forma especial al de la pequeña Nell Cattrysse humanizan cada gramo de la función. Una función notable, creíble, sincera y atrapante, pero que quizás exigía cierta solidez a la hora de abordar ciertos tramos de la historia:"

Lo mejor: Una atmósfera extraordinaria.

Lo peor: Ciertas posturas fatalistas y sensibleras.

NOTA: 8(****)


La mujer del chatarrero:
"Danis Tanovic, abogado del cine social y quizás uno de los directores más sobrevalorados del panorama europeo, vuelve hacer de las suyas dibujando una trampa fácil de caer. Su penúltima película, a medio camino entre la ficción y el documental, intenta sensibilizarnos sobre el olvido que sufren muchas minorías en el mundo y a nivel general nos muestra las dificultades a las que tienen que vivir aferradas las personas con mayores dificultades económicas. Su estética y la forma de plantear el relato bajo esta hibridización nos hace sentir tan cercano o tan realista el entorno que se nos muestra que nos engaña sobre el valor del documento cinematográfico. Un documento cinematográfico que narrativamente se plantea pobre. Los diálogos, la construcción de los personajes, y la resolución de la trama se conforman anodinos e inertes. El relato pide más giros, más matices y cierto tratamiento del ritmo que evite tantas caídas innecesarias. Por otro lado, si hay que reconocer la inteligente postura visual de Tanovic a la hora de construir metáforas sobre la historia y el pasado en clave de sinfonía presente, la naturalidad de los actores y el juego estético-técnico que tan útil le ha sido a Danis para engañar a los festivales de medio mundo. Su cine a pesar de ciertos logros, sigue resultando carente de profundidad, de intensidad y sobre todo de definiciones narrativas mucho más sólidas."

Lo mejor: Su estética y ciertas posturas visuales.

Lo peor: Su construcción narrativa se antoja excesivamente pobre.

NOTA: 6(***)