miércoles, 11 de noviembre de 2015

Crítica: El Clan

LXIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN:
"Si uno analiza la curtida e interesante filmografía de quizás una de las voces más estimulantes del nuevo cine argentino, Pablo Trapero, admirará unos denominadores comunes. El gusto por la estampa social, las miserias humanas, y la oscuridad presente bajo la apariencia más dulce son motivos que recorren una obra repleta de buenas intenciones y mejores resultados. Sobre esta premisa, Trapero inaguara ciertos cambios dentro de su estimable ejercicio para compendiar un retrato que bucea en un campo más ficticio, quizás más en las formas, que en la propia temática o incluso en la trama abordada. Pues para adentrarse en las entrañas de esta familia, los Puccio, autores de las mayores atrocidades de la historia reciente de Argentina, había que despojarse de cierta instrumentación documental que nos alejara del campo más emocional que su realizador persigue, ya que, mediante la configuración de la rutina de esta familia se intenta provocar un impacto emocional en quien divise sus acontecimientos como si de un testigo más se tratara. Era necesario este nivel de acercamiento, y por ende de ficción (es imposible acudir al testimonio real de los verdugos), para poder apelar a un aspecto más sensible que racional. En este cometido, la película logra un resultado a medias, pues aunque su realizador la dirige con contundencia y nos lleva con astuta habilidad por cada unos de los rincones que transitan los miembros del clan, se echa en falta más mala baba que llegue a provocar la sensación nauseabunda que el film pretende, pero que no llega a lograr. Su falta de garra trasladan unas posibilidades muy jugosas al campo de la impersonalidad. Carencia que a veces se intenta suplir con ciertos recursos narrativos y formales que resuenan a efectismo impostado. No obstante, es de admirar la entereza de la cinta en muchos aspectos, desde la mencionada dirección hasta la gran eficacia técnica. Mención aparte merece un reparto absolutamente extraordinario, donde brilla esa mirada, ese gesto, esa palabra, ese fuego atronador que desprende el gran maestro Guillermo Francella, componiendo un Arquímedes memorable, al cual prometen lloverle todos los premios. Su sobresaliente y exquisita composición aporta esa despiada negrura que se muestra ausente en esta interesante postura cinematográfica que combina hábilmente thriller y cine social."
 
Lo mejor: La mirada despiadada del sobresaliente Guillermo Francella.


Lo peor: Su falta de garra.



NOTA: 7(****)