martes, 12 de abril de 2016

Crítica: Mi amor

LIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE GIJÓN:
"Muchas son las historias sobre amores tortuosos que la historia del cine nos ha permitido visionar. La nueva cinta de Maïwenn Le Besco se une a esta larga lista de títulos comprometidos con mostrar las secuelas del amor. La historia nos hace avecinar el proceso de conocimiento y posterior desmembramiento de una pareja, mediante un flashback de ella, derrumbada física y psicológicamente en un hospital, síntoma del fuerte impacto emocional que dicha vivencia ha provocado en su manera de ver las cosas y afrontar la vida. La historia que se perfila bajo cánones muy convencionales, atiende a un fuerte realismo para mostrarnos la fragilidad de la existencia humana. No obstante, los ruidosos diálogos, las excesivas situaciones y la falta de matizaciones de los personajes convierte lo que podría haber sido un acertado ejercicio de realismo amoroso, en una telenovela, en la que el ruido ahoga cualquier tipo de impacto emocional. El guion labrado por Le Besco junto a Étienne Comar es un auténtico desbarajuste, ya que se supera todo tipo de umbral de contención y se llega a sobreactuaciones que nos alejan por completo de la necesidad de empatizar con los dos protagonistas y sus emociones. Tampoco ayuda la agonía innecesaria a la que se somete la cinta, traducida en un metraje de más de dos horas, así como la innecesaria división temporal, que resta ritmo e interés al conjunto. En contrapunto a la insuficiente narrativa del film, se advierte un trabajo sólido de dirección, gracias al cual la expresión audiovisual de la cinta consigue momentos de gran belleza e interesante atmósfera. En esta afrenta ayuda muy positivamente la notable factura técnica, donde destaca un excelente trabajo fotográfico, y un buen ejercicio sonoro (incluyendo una acertada partitura). También mejora con creces las carencias de un guion pasado de rosca la entrega de sus actores, especialmente sus inspirados protagonistas. Vincent Cassel (en ocasiones abusando de ciertos tics) y Emmanuelle Bercot nos regalan una excelente química en pantalla, y la segunda nos ofrece un notable recital interpretativo que va a contracorriente en una película que se convierte en un claro enfrentamiento entre sus intenciones y sus resultados."


Lo mejor: Emmanuelle Bercot.


Lo peor: Es una película muy ruidosa.




NOTA: 5,5 (***)