sábado, 31 de diciembre de 2016

Crítica: Frantz

LXIV FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN:
"Quien bien conoce la filmografía de ese interesante realizador llamado François Ozon, bien sabe sobre su extraordinaria capacidad para empapar de sensibilidad cada plano, cada estrofa, cada mirada de sus emocionantes historias. Maestro de referentes visibles, acude en su última apuesta sobre la gran pantalla a una reconversión muy interesante. Cierto amaneramiento desaparece en pro de una muestra más austera en cuanto a expresiones se refiere, y que a través de un ejercicio de atmósfera preciosista va perfilando sus variantes menos accesibles. Uno entra en ese ejercicio de derrota, en las lágrimas reverberantes de esa mujer desolada, en la inconsciencia del verdugo, y en la mirada de un pueblo atado a la contradicción más severa, pues poco se afirma cuando se alude al poder detonador de todas las guerras. Primera contienda mundial, que determina las desdichas de un período empapado por el silencio de las palabras y la confidencia de las miradas. Premisa que te permite avanzar por la trama, desde la aparición de ese personaje que inunda de reacciones encontradas la palestra, hasta su consecutiva asimilación, gracias a la precisión de las palabras y la sensibilidad de cada uno de los instantes que franquea esta historia, gracias a la solvencia de un visionario como Ozon. Maestro de las emociones, que planea su discurso aupado por la soberbias apuestas de ambientación, la primorosa fotografía, así como la exquisita música. Del mismo, que las contenidas composiciones interpretativas (mención especial a la trascedencia humanística de Paula Beer) favorecen la excelente dicha de querer plasmar este relato bajo la delicadeza de las precisiones más fervientes. Pues en ellas se compendia un ajuar de detalles, que nos permiten ir más allá del discurso y reflexionar sobre el amplio subtexto que sugiere la película. Una película magistral en las formas, pero sobre todo extraordinaria en su sublime capacidad para expresar nuestras emociones más profundas a través de la precisión que otorgan los silencios rotos de la vida."
Lo mejor: Su sensibilidad, y precisión para explorar un complejo compendio expresivo.

Lo peor: Las variaciones puramente estéticas que puede sugerir la cinta, y que impiden viajar hasta la verdadera esencia de la misma.
NOTA: 9,5(*****)