jueves, 24 de octubre de 2013

Crítica: Gravity

"Alfonso Cuarón, tras su arrojo visual en "Hijos de los hombres" vuelve para enfrentarse a uno de los riesgos más grandes, no solo de su obra, sino de la historia del cine. Una aventura apoteósica, que nada más que con sus primeros ingredientes hacía temblar a todo aquel que se acercaba a escuchar los rumores de este gran proyecto. La idea ha cobrado forma, y la obra ha visto la luz. Se trata de un gigante que con su potencial visual logra hipnotizar y sumergir al espectador en una potente espiral de sensaciones y emociones. No solo hablamos de un perfecto engranaje tecnológico, sino de una dimensión humana que hace temblar, por su perspicaz y eficaz reflexión sobre el poder indescriptible del ser humano. Desde sus inicios, la aventura de esta astronauta se convierte en un grito a la lucha, al desafío más importante de nuestras vidas, y cuando eso se cuenta con tanta seguridad visual y de tales dimensiones, el resultado es absolutamente extraordinario. "Gravity" es por méritos propios, una obra mayor, porque te sumerge en su fuente de sensaciones, y te hace darte cuenta de la experiencia tan trepidante que estás disfrutando viendo una película. Te hace reír, llorar, agobiarte, animarte...un sin fin de sentimientos que se convierten en el más fiel aliado para sentir que el ser humano tiene esa potencia indescriptible que "Gravity" destella. Comienza con poéticas y alucinantes imágenes de nuestro espacio, pero termina con un fascinante epílogo que refleja el valor de la humanidad. Una excelente aventura, técnicamente perfecta, no hay nada que no este perfilado hasta el último detalle en este relato explosivo, desde la bella fotografía hasta los descomunalmente extraordinarios efectos visuales, y con un universo visual impactante, gracias a la habilidad expresiva del mejor Cuarón. Mención aparte merece una notable Sandra Bullock en la más arriesgada y mejor interpretación de su carrera. Su composición es de una soberbia credibilidad. Pero no todo es perfecto en esta colosal pirámide, pues el guion empieza bastante flojo, donde se incluye el insustancial y equívoco personaje interpretado de forma risible por George Clooney, y aunque cuando desaparece este, despega, se mantiene a un nivel mucho más bajo que el espectáculo visual expresado. Cierto es que lo segundo se mantiene en unos excesos de sobresaliente aprovechamiento, pero también es cierto que los diálogos, y la construcción de la historia pedía cierta profundidad en algunos aspectos, y no un abandono tan poco matizado de ciertos detalles. Con ello, a pesar de sus obvios errores, marcados por un guion insuficiente, el film demuestra por su valentía y su indiscutible potencial, ser el espectáculo cinematográfico más importante de los últimos años, y que desde ya tiene un hueco en la historia del cine."
 
Lo mejor: Su extraordinario espectáculo visual de dimensiones épicas.

 
Lo peor: Un guion insuficiente.


NOTA: 9(*****)