martes, 22 de octubre de 2013

Crítica: Tú y yo

"El gran Bernardo Bertolucci después de casi diez años vuelve a dirigir y a empaparse de ese mundo, llamado Séptimo Arte, del que nunca ha estado despegado realmente. Este regreso, lo emprende partiendo de una novela, y aferrándose a lo más mínimo, buscando de este modo la grandeza en la sencillez. Y el genio que dio vida a obras maestras como "Novecento" o "El último tango en París" consigue ajustarse a su objetivo definiendo un relato sencillo, pero plagado de emociones. Un grito de esperanza para un realizador de su edad, que es capaz de encontrar la ternura de la vida en una situación tan áspera como viven estos dos protagonistas. La sensibilidad de su mirada invade cada fotograma, como si Bertolucci hubiese permanecido inmune al paso del tiempo. Siento a través de este adolescente y esta chica maltrata, como intenta estremecer mi corazón, sin esperar ningún trato condescendiente, buscando que reflexionemos sobre nuestra vida, esa vida que a veces nos parece insignificante, pero que puede ser la mejor de las aventuras, si sabemos aprovecharla. Su deseo de ahondar en lo más profundo de las emociones con una historia tan difícil, pero a la vez tan optimista abruma. Puede que no sea una cinta redonda, quizás acelerada, por el escaso metraje, y el reducido habitáculo, puede que no ahonde en reflexiones filosóficas, y su lenguaje sea más sencillo de lo normal, pero lo que si está claro, es que este gran realizador sigue demostrando una mirada rabiosamente emocional, que sorprende y consigue despertar un deseo inexplicable de no solo meditar sobre lo visto, sino de plantear una lucha continua contra los obstáculos. Su depurado uso de todos los elementos cinematográficos imprime seguridad a cada uno de los planos, perfectamente conjugados, y coloreados, gracias también al buen trabajo fotográfico, que se acompaña de un acertado montaje que da ritmo al bello cuento de estos dos príncipes destronados. Bonita selección musical, perfectamente combinada con los dulces acordes originales, un aporte significativo para que este relato nunca pierda la esperanza de encontrar una buena salida. Y en un punto parte, están dos actores realmente inmensos, si Tea Falco desborda garra y fuerza en cada intervención, el debutante Jacopo Olmo Antinori, supone una agradable sorpresa, que enamora con una de las miradas más impactantes del cine de este año, y con un efectivo y contenido trabajo interpretativo. Dos actores, que imprimen humanidad a dos personajes que rozan la realidad más severa, gracias en demasia al enorme talento de Bertolucci para hacernos partícipies de la sensibilidad cotidiana de la vida. Puede que no sea destacada como una de sus obras cumbres, pero esta nueva historia cinematográfica representa un enorme ejercicio de madurez que presumirá de situarse dentro de las mejores de su quinta."
 
Lo mejor: Su sensibilidad y la impactante mirada de Jacopo Olmo Antinori.


Lo peor: Las comparaciones con las obras mayores de su realizador.


NOTA: 8(****)