miércoles, 15 de junio de 2016

LXXX Premios Oscar 2016. Reseñas:

45 años:
"Si Andrew Haigh nos dejó fríos con su anterior incursión cinematográfica apostando por una bella atmósfera vaciada completamente de alma, esta vez acumula sus capacidades e intenciones en un ejercicio mucho más maduro. Su presentación es más austera que en anteriores trabajos, pero la consistencia de la historia y el brillo de sus personajes deja poso. Tanto es así, que tras el doloroso visionado y la potente reflexión que este esconde, uno no puede de dejar de plantear la dialéctica que ofrece la película trasladándola a su vida cotidiana. Uno se queda con las miradas, los silencios, las precisas palabras que edifican una película admirablemente bella. Un film que maneja sus virtudes en sus magníficas sutilezas que toman forman gracias a una sólida dirección, un extraordinario guion y a unos actores impagables. La expresión de Charlotte Rampling quedará latente durante mucho tiempo. Su composición es tan compleja que a veces duele, al ser capaz de romper la barrera entre la ficción y la realidad, ofreciéndonos humanidad en estado puro."

NOTA: 8(****)

Carol:
"Es de admirar la enorme sensibilidad que otorga Todd Haynes a todas sus creaciones. Su última película, muy laureada a nivel internacional, vuelve a devolvernos la esencia de este interesante director, pero esta vez lo hace desde una instancia diferente. La película se presenta con refinamiento, su dirección construye poesía, el excelente nivel técnico (Perfectos ejercicios de música y fotografía) la dispara y sus vigorosos ejercicios interpretativos la consolidan. Pero hay algo frío en esta película, a pesar de su buena combinación de ingredientes. La imponente personalidad audiovisual olvida darle credibilidad y vida a la historia, fantasiosamente alejada de sus condicionantes históricos, ya que nadie da crédito ni a la historia de amor, ni a la respuesta de sus personajes. Todo resulta tan superficial, que la sensación gélida a pesar del bello envoltorio pronto nos atrapa. Con ello, es de admirar la potente audacia audiovisual de una película que se puede definir como bonita."

NOTA: 7(****)


Del revés (Inside Out):
"El reinado de Pixar sigue dando que hablar, sobre todo tras cierta caída cualitativa en los últimos años. Esta vez, su gran apuesta del año, atiende a los límites de la inteligencia emocional, dando forma a un productos para grandes y pequeños. Una película que intenta ser compleja, pero que en su intento de dar forma a nuestras emociones más internas queda quebrada. Quebrada porque si bien da forma a la parte sensorial e interna admirablemente, la ejemplarización de la realidad queda torpe, infantil y ciertamente superficial. La falta de credibilidad de esta sección hace que la película quede en un entretenimiento satisfactorio, de gran imaginario visual y bella partitura de acompañamiento, pero que lejos se encuentra de sus expectativas de transgresión dentro de una factoría como la que nos atiende."

NOTA: 6,5(***)


El abrazo de la serpiente:
"Ciro Guerra a través de dos historias encauzadas en diversos momentos del siglo XX edifica una interesante fábula sobre las consecuencias de la colonización. La película traza dos historias muy similares que intentan tejer un tapiz que maneja metáforas sobre el pasado, el presente y el futuro. Es de admirar la belleza formal de cada uno de los planos de esta película, impregnada de cierto exotismo, y cierto gusto por el detalle. Así es, cada una de las secuencias y cada uno de los silencios está pensado para dar forma al conjunto de elementos que edifican un discurso tan potente como rígido. A veces esa excesiva rigidez merma la intensidad dramática, y plantea la historia con cierta linealidad, impidiendo el contagio emocional que pedía la película y dejándola en un bello retrato de nuestros ecos pasados, de interesantes derivas reflexivas. Mención aparte merece el extraordinario trabajo de fotografía y la naturalidad de todos los actores."

NOTA: 7(****)


Ex Machina:
"El recurrente tema de la robótica, su avance y sus consecuencias sobre la humanidad tornan aquí de forma intimista. Alex Garland construye en cierta manera el mismo discurso pasado, pero dando forma a una historia más real, más pequeña, más capacitada para alejarnos de la fantasía y acercarnos a la realidad. Su admirable puesta en escena y sus bellísimos efectos especiales consiguen que el espectador se surmerga admirablemente en este interesante ejercicio, que maneja con precisión el ritmo y el lenguaje audiovisual, pero la historia no deja de atender a cotas de convención que poco o nada dejan poso o innovan con respecto a incursiones pasadas. Ello nos deja una película convincente pero que se pierde entre su altas ambiciones y que perdura por su excelente factura y su sólido reparto, en especial una inspirada Alicia Vikander."

NOTA: 6,5(***)


Joy:
La sobrevaloración de David O. Russell en Estados Unidos ha llegado a puntos de crispación. Su reiteración temática, audiovisual o definitoria resulta tediosa. Una vez más reincide en el mismo punto de partida: el sueño americano y sus consecuencias, y esta vez lo hace en una película que combina de forma extraña y desorbitada una amalgama curiosa de géneros. La construcción de la historia, la evolución de los personajes y la supuesta trascendencia de sus acciones aunque no atiende al desastre más aboluto, si es verdad que peca de una insuficiencia reprochable. El film es un quiero y no puedo constante que encuentra su desahogo en un final entre lo estúpido y lo fácil. Eso sí, esta vez Jennifer Lawrence, en su contención, firma un trabajo notable que levanta como puede una película al borde del abismo."

NOTA: 4,5(**)

La chica danesa:
"Uno de los cineastas más academicistas, Tom Hooper, vuelve a traernos una nueva composición en forma de biopic. Esta vez trata sobre el primer transexual de la historia, artista pictórico, que en su paleta discursiva planteaba numerosas opciones muy sugerentes. No obstante, el realizador torpe en su mirar, no aprovecha ninguna de las posibilidades otorgadas y construye un relato vacío, insípido, y edulcorado hasta la médula. La constante obligación de llorar a la que somete a su público Tom Hooper resulta abusiva e incluso soporífera. Se echa en falta tanta solidez desde la definición de los personajes hasta su retrato audiovisual, que el film llega acudir a cotas de aburrimiento bastante considerables. En contrapunto, es interesante remarcar la excelente ambientación de la película, desde la lograda escenografía hasta el bellísimo vestuario, así como una música bastante sólida. Elementos que intentan desviar el desastre acontecido hacia derivas más positivas, pues cada vez que centramos nuestra atención sobre un Eddie Redmayne acartonado valoramos constantemente lo que puedo haber sido y no fue. Eso sí, al margen de todo, es irreprochable la entrega absoluta de la notable Alicia Vikander, en un trabajo que acumula todos los elogios de esta insuficiente película."

NOTA: 4(**)

La gran apuesta:
"Construir un panorama general sobre las causas y consecuencias de la crisis económica mundial no es fácil, pero tampoco es recomendable acudir a artefactos enfangados de jerga para resolver un discurso de acercamiento. A esto segundo se acoge Adam Mckay sobre el libro de Michael Lewis para plantear un discurso que nos plasme con solvencia las controvertidas posturas acerca de este fenómeno planetario. Pero al acudir a la segunda opción, al plantear un conjunto excesivamente barroco y acelerado, lleno de términos al alcance de un reducidísimo porcentaje de la población, consigue un producto intragable, que se preocupa más por parecer trascendente que por perfilar una buena historia y unos sólidos personajes. Si bien el ejercicio de dirección y el audaz montaje merecen elogios, y algun que otro trabajo de interpretación (atención a Steve Carell), el conjunto de la cinta naufraga gracias a su ínfulas que poco o nada ayudan a construir un retrato certero sobre el derrumbe económico planetario."

NOTA: 3,5(**)

La habitación:
"La premisa era buena, y las opciones para desarrollarla parecían ricas, no obstante, Lenny Abrahamson firma una película quebrada por doble motivo. Por un lado, se atiende a una clara división cualitativa en cuanto a sus partes, y por otro lado, se advierte gran división en el tratamiento de él y ella. Es una lástima que un film con tan buen material de partida y con unas opciones visuales muy interesantes y demostrables dentro del habitáculo, poco a poco se vaya desplomando en pro de un ejercicio tan melodramático que en ocasiones abochorna y nos traslada a un tipo de cine prescindible. Es cierto que el estudio psicológico del niño resulta admirable, obviamente potenciado por una interpretación extraordinaria: Jacob Tremblay firma uno de los mejores trabajos del año, frente al abordaje de la madre, que resulta forzado y poco creíble, impidiendo que el trabajo de Brie Larson se desarrolle y resulte incluso impostado en la segunda parte del film. La falta de unidad del conjunto y sus excesivos escapes provocan que lo que podría haber bailado al compás de la admiración, naufrage en una suficiencia terrible, mantenida por uno de los mejores trabajos infantiles de la historia cinematográfica reciente."

NOTA: 5 (***)

La juventud:
"Las magnificencias de Sorrentino en "La gran belleza" consolidaron el extraordinario talento del mismo para crear imágenes de gran belleza al servicio de un discurso matizado de enormes complejidades. Su última película rechina demasiado al resonar en el eco de esta maravilla citada. Parece una continuación de la misma, contextualizada en otro lugar y con otros actores, pero esta vez atendiendo a un peligroso vaciado, que deja muchas costuras al aire. "La juventud" peca de pretenciosa, y esto se hila en sus salidas de tono dialogadas o en sus imágenes, que como postizos nos desvían de la trama y su cometido principal y añaden florituras a un discurso que esta vez se antoja muy frívolo. No obstante, el dominio de la cámara del realizador italiano y las conjunciones de un equipo técnico notable provocan que el seguimiento de la cinta sea digerible. El buen sentido del ritmo de la misma debe mucho al gran ejercicio de montaje y a unos actores bastante inspirados, donde Michael Caine, con frases entre correctas y prescindibles, nos regala un auténtico recital. En la cara B, está ese postizo de Jane Fonda, que sobra por todos lados, y se añade a ese deseo de introducir más recargamientos a un discurso tan vacío. Cine posmoderno en mayúsculas."

NOTA: 6 (***)

Los odiosos ocho:
"Todos sabemos de las posibilidades expresivas de un cine como el de Tarantino, pero también conocemos el claro descenso cualitativo que ha sufrido su obra en los últimos años, ciertamente aquejada de películas de excesiva duración que se pierden por las derivas de ciertos excesos. Esta última película, también de largo metraje, atiende a ciertos cambios en el cine tarantiniano. Por un lado, una disminución de la acción en pro de un ejercicio más dialogado, y por otro, una incursión mucho más histórico-cultural y menos plegada a las sendas del frikismo, que resultan incómodas para cierto público, donde me incluyo. Estamos ante uno de los guiones más extraordinarios de la temporada, capaz de armar en más de dos horas y media un auténtico ejercicio de estilo, que apenas cae en ningún momento, y que es capaz de equilibrar todas sus ideas, con el desarrollo de unos personajes muy interesantes. Todo en la película está muy medido, y las precisas anotaciones históricas, de gran valor cultural, definen el conjunto y acaban sucumbiendo a un proceso reflexivo sobre lo que ha sido y es la historia de Estados Unidos. A este magnífico ejercicio de escritura, acompaña la hipnótica mirada del Tarantino, envuelta por el mejor abrazo técnico, el de una fotografía extraordinaria, una música precisa, y una ambientación de ensueño. Auténtico ejercicio de expresión que contempla en un magnífico reparto el mayor alcance de sus posibilidades. Es admirable el trabajo de todos y cada uno de ellos, pero sobre todo de la extraordinaria pareja que conforman Kurt Russell y Jennifer Jason Leigh, cuyos ejercicios hablan por sí solos. Se puede achacar a la película la larga duración, cierta autocondescencia por los desvíos, o quizás algunos pasajes innecesarios, pero es innegable que estamos ante uno de los films más estimulantes del año, y ante una de las obras más maduras de su realizador."

NOTA: 8,5(****)

Steve Jobs:
"Normalmente lo que hace flaquear el trabajo cinematográfico es un guion mal construido, que provoca que el desarrollo posterior no sea tan satisfactorio a pesar de los medios puestos. Aquí, se antoja el caso contrario al descrito, pues si Aaron Sorkin plantea este ejercicio biográfico de un modo alternativo, basándose en una pieza de tres actos y manejando diálogos de gran inteligencia y admirable credibilidad, la expresión audiovisual de Boyle es pobre y reduce las posibilidades del guion labrado a cierta linealidad que incomoda. Así es, ni Boyle ni su equipo consiguen hacer frente con entereza al material narrativo existente, y acaban lastrando el conjunto. Con ello, es de admirar la postura alternativa de este biopic, labrado en tres actos y a través de tres momentos decisivos en la historia personal y profesional de Jobs, así como a través de un conjunto de hipérboles, símiles y metáforas que bailan a un ritmo muy frenético. Gracias en gran medida a la inmensidad de una notable Kate Winslet y al extraordinario trabajo de uno de los grandes actores de la esfera mundial: un Michael Fassbender gigantesco que provoca admiración ante cualquier composición que labra, y más especialmente ante este Steve Jobs absolutamente impagable."

NOTA: 6,5(***)