lunes, 2 de diciembre de 2013

Crítica: Antes del anochecer

"Llegamos a la tercera parte de una trilogía, un camino dividido en tres etapas que han supuesto una experiencia absolutamente enriquecedora en cuanto a la calidad de un guion, capaz de exprimir las ideas más interesantes e ingeniosas, sin resultar impostadas o artificiosas. Esta película que cierra un círculo muy bello, bebe de sus hermanas, pero a la vez es completamente diferente. La madurez de sus personajes, de sus historias, de sus vidas se plantea como el final de un principio. El principio de una vida que quiere encaminarse en numerosas aventuras, que jugarán a favor o en contra de estos dos enamorados. Pues de esta manera el film quiere plantear este cierre, un cierre abierto, pero que ciertamente marca un interesante punto de inflexión en la senda recorrida por estos dos complejos y peculiares personajes. La película guiada, como de costumbre por un excelente guion, navega con melancolía y ternura, haciendo balance de la historia de amor de estos dos personajes, que quieren abrir una nueva puerta que se presenta ante ellos como un abismo impredecible, pero a la vez como la más gloriosa de las aventuras. El film, con sus valores, presenta ya un tono monótono, que a veces resulta demasiado pedante, ya conocemos demasiado a estos dos individuos, sus vidas y su manera de actuar, y aunque sea siempre muy interesante el nivel intelectual de sus conversaciones, ya hemos visto, escuchado, demasiado sobre ellos, y sobre todo basándonos en un formato ya característico, pero que del mismo modo empieza a fallar y resultar absolutamente predecible. Quizás la mejor aportación de esta cinta con respecto a las otras dos es su clímax, ese calor que tanta ternura desprende durante todo el metraje y que llena de vida cada plano, perfectamente conjugado e iluminado con una fotografía realmente hermosa. Ethan Hawke y Julie Delpy, sobre una excelente química ya demostrada con creces en sus dos anteriores trabajos conjuntos, comienzan a definir de forma individual la madurez de cada uno de sus personajes, ofreciéndonos un creíble y notable trabajo individual, que no desentona con su labor conjunta. Ellos son el alma de este cuento, que más nostálgico que nunca, cierra un capítulo muy bello en la historia de amor ya consagrada de estos dos aventureros de la vida."
Lo mejor: La madurez de sus personajes y su nostálgico
clímax.

 
Lo peor: La fórmula y los diálogos ya resultan repetitivos.

 

NOTA: 7,5(****)