miércoles, 7 de enero de 2015

Crítica: Sólo los amantes sobreviven

"La varita mágica de Jarmusch despierta siempre una oleada de ilusiones para propios y extraños que lo siguen abrumados por la capacidad expresiva de su cine muy a contracorriente, pero en cierta manera heredero del gran Greenaway y de la gama de maestros del "Free cinema". Esta vez, la mente creativa del excéntrico realizador nos ubica en dos centros urbanos simbólicos, contrapuestos, pero a la vez aliados, habitados cada uno de ellos por dos vampiros enamorados que han sobrevivido al paso del tiempo, y que viven adaptados, ejerciciendo un absoluto esfuerzo de control, a la nueva sociedad que les acontece en este bien entrado siglo XXI. La premisa no puede ser más interesante y más sugestiva para labrar un cuento de enriquecedoras rarezas. Pero para bien de sus seguidores férreos y para mal del resto de los espectadores que admiramos de forma crítica sus logros, Jarmusch se autocondecora y a la vez se autocondena, ofreciendo un ejercicio completamente autocomplaciente. La supuesta filosofía, la supuesta psicología, y el supuesto análisis sociocultural quieren ser ofrecidos de forma tan supuestamente trascendente, que al final acaban resultando cargantes, artificiosos y repletos de pedantería. Una pedantería que invade cada creación, cada definición y por supuesto cada diálogo. Si a eso le sumas un ritmo desasosegadamente agobiante y una duración excesiva, tenemos un ejercicio bastante intragable, que se sustenta en la capacidad expresiva de Jarmusch para crear atmósferas hipnóticas. Hay ciertos logros visuales realmente admirables que se convierten en oasis apetecibles en este desierto tan árido, al igual que hay un ejercicio de fotografía y de dirección de arte realmente exquisitos. Nota positiva que se suma a un reparto correcto en el que Tilda Swinton magnética y turbadora y Mia Wasikowska radiantemente explosiva lo elevan al adjetivo de lo notable. La potencia compositiva de Swinton, unida a ciertos alardes visuales y técnicos hacen que la película no resulte en sus términos finales soporífera, pero el camino cuenta, y es áspero, demasiado áspero."
 
Lo mejor: Tilda Swinton, hipnótica y magnética.


Lo peor: Su excesiva pedantería.




NOTA: 5(***)